18 de septiembre de 2014

Artà

Itinerario: Artà – Poblado talayótico Ses Païses - Cuevas de Artà

Para comenzar nuestro itinerario debemos dirigirnos en vehículo hacia el noreste de la isla. Para ello tomaremos, desde Palma, la autovía de Manacor (Ma-15). Al llegar a las inmediaciones de Manacor la autovía se convierte en carretera de doble sentido, seguimos ésta en dirección Artà-Cala Rajada. Sin pérdida y tras cruzar algunas rotondas, llegaremos a nuestro destino.

El municipio de Artà ocupa gran parte de la Península de Llevant, una zona montañosa donde se encuentra el Parque Natural del mismo nombre. Con aproximadamente 25 km. de costa, es uno de los municipios con más litoral virgen de la isla donde todavía se pueden encontrar playas en su estado natural y una reserva marina.

La localidad de Artà se encuentra en el interior del municipio, a los pies del Massis d’Artà. Con un carácter rural, Artà es una población tranquila que en los meses de verano es visitada por miles de turistas atraídos por su gran patrimonio cultural y por su oferta en restauración.

Caminando por su calle principal, el carrer de Ciutat, podemos encontrar multitud de restaurantes, cafeterías y tiendas, es el núcleo comercial de la ciudad. Al principio de la calle, a la izquierda, encontramos la Plaça del Conqueridor, lugar donde los martes se coloca el mercadillo, y en el lado opuesto el edifico de Na Batlessa, una antigua casa señorial construida a finales del siglo XIX y convertida hoy en día en centro cultural. La mansión se encuentra rodeada de unos jardines y en la parte posterior del edificio podemos encontrar el Teatro Municipal, inaugurado en el año 2001.

Patio y muralla Sant Salvador

Siguiendo por el carrer d’Antoni Blanes Joan, en leve ascensión, desembocamos en el carrer Rafel Blanes, girando levemente a la izquierda encontramos la Plaça de l’Ajuntament, con el edificio del Consistorio presidiéndola. El Ayuntamiento de Artà fue construido entre 1931-1941, es un edificio simétrico de tres plantas más sótano en cuyo interior se encuentra un patio que distribuye la planta baja.
Si paseamos por los alrededores (calles Rafel Blanes y Pou Nou)  podemos encontrar otros ejemplos de casas señoriales y antiguas posadas de los siglos XVII-XIX.

Nos dirigimos, por la Costa de Sant Salvador, hacia la Iglesia Parroquial de la Transfiguración del Señor. El edificio, tradicionalmente de estilo neogótico, fue construido sobre la antigua iglesia, su ejecución comienza en el año 1573 y se alargó durante cuatro siglos. Llaman la atención los grandes contrafuertes y la fachada principal con el portal mayor con un arco ojival y un gran rosetón. En el interior destacan sus 14 pequeñas capillas; el retablo del altar mayor, con escenas de la Transfiguración del Señor y los impresionantes vitrales del S.XX.

Desde un lateral de la iglesia parte una larga escalinata que nos lleva hasta Sant Salvador. Se trata de un recinto amurallado que se alza sobre una colina donde en época musulmana se situaba una fortificación (Almudaina) y una mezquita. En el interior del recinto se encuentra un santuario y el edificio de Es Donat, construcción del S.XVI destinada a la vivienda de la persona encargada del mantenimiento y vigilancia del lugar. Como elemento más llamativo, en la primera planta de su fachada, observamos una ventana renacentista bellamente ornamentada. El Santuari de Sant Salvador data del S.XIX y en su interior se conserva una talla románica de la Virgen de San Salvador, patrona de Artà.

Muralla y torre Sant Salvador

Volviendo de nuevo al casco urbano, en el carrer Sant Antoni, se encuentra el Convento Franciscano de San Antonio de Padua. Construido a finales del S.XVI, fue habitado por una comunidad de la orden de los Franciscanos. Se trata de un convento con un claustro y una iglesia del S.XVII. En la actualidad es utilizado como colegio franciscano. Pero no debemos acabar nuestra visita a esta interesante población sin dar un paseo por sus callejuelas donde, además de tranquilidad, podemos encontrar humildes casas con siglos de historia tras sus portales.

Fuera del núcleo urbano, a escasamente un kilómetro e inmerso en un bosque de encinas, se encuentra el poblado talayótico de Ses Païses. Uno de los asentamientos prehistóricos más extenso y mejor conservado de la isla. Se calcula que en él vivieron unas 300 personas y su construcción se estima entre los años 1000 y 800 A.C.

De nuevo en la población, tomamos la carretera de son Servera (PMV-4042) en dirección a Canyamel. Siguiendo las indicaciones (bien indicado) y tras subir por la ladera de la montaña junto al mar llegamos a las Cuevas de Artà. Curiosamente les Coves d’Artà se encuentran situadas en el término municipal de Capdepera, su emplazamiento es espectacular así como su entrada: una gran abertura en la roca orientada al mar en una costa acantilada y con una vegetación exuberante, desde la entrada hay unas impresionantes vistas sobre la costa de Canyamel. La duración de la visita guiada al interior dura aproximadamente 30 minutos.

Otras visitas que podemos realizar son al Monasterio de Santa María de Bellpuig, en dirección sur por el camí Vell de Palma, y la ermita de Betlem que se encuentra en pleno Parque Natural, en dirección noroeste.

Enlaces:
http://www.artamallorca.travel/es
http://www.cuevasdearta.com