29 de abril de 2013

Cartuja de Valldemossa


La Real Cartuja de Valldemossa fue residencia del Rey Sancho, hijo de Jaime II quien mando construir a principios del siglo XIV. A finales de este mismo siglo el palacio fue cedido a los monjes cartujos quienes lo reformaron y ampliaron adaptándolo a la vida monacal. En 1835 se produjo la desamortización y los monjes tuvieron que dejar el monasterio, pasando a manos privadas. Durante este periodo el edificio sufre ampliaciones y cambios importantes sobre todo en su decoración, típica de las casas señoriales de la nobleza mallorquina.

La Cartuja está ligada a ilustres personas como Gaspar Melchor de Jovellanos que estuvo preso aquí antes de ser mandado al Castillo de Bellver; el poeta nicaragüense Rubén Darío, Azorín o Unamuno fueron huéspedes que habitaron sus celdas durante algún tiempo. Pero sin duda unos de los personajes más importantes fueron el compositor polaco Frédéric François Chopin y su compañera la escritora George Sand que vivieron “Un invierno en Mallorca”. La mala relación con los lugareños y la grave enfermedad del pianista convirtieron su estancia en Valldemossa en una tormentosa experiencia que apenas duró unos meses.

Hoy en día la Cartuja mantiene algunos de los elementos primitivos como el claustro, la escalera de acceso y la torre de defensa. La visita se inicia por la iglesia de estilo neoclásico, accediendo desde aquí al claustro, además podemos admirar la extensa botica que crearon los monjes y sus cuidados jardines. En sus celdas podemos conocer como era la vida de los cartujos, documentos y recuerdos del paso de Chopin y la escritora George Sand y el Museo Municipal; otra de sus celdas está dedicada al archiduque Luis Salvador otro importante personaje unido a la historia de esta población y de la isla en general. En el salón de la música, todos lo años se celebra el Festival Chopin que acoge a virtuosos pianistas.



1 comentario:

  1. Todos los amigos y familiares que hemos llevado a visitar Valldemossa nos han hecho la misma pregunta ¿vale la pena pagar 8€ por la visita?
    La respuesta no es fácil y está ligada al tipo de persona que te lo pregunta. Si tienes inquietudes culturales, la respuesta es sí. En cualquier otro caso debes valorar el tiempo disponible y tu presupuesto para este tipo de cosas.

    ResponderEliminar

Tu comentario es importante, escríbelo aquí. Gracias...