Castillo de Bellver
La visita al Castillo de Bellver es otra de las citas imprescindibles si queremos seguir conociendo la historia de la ciudad de Palma, y en general de Mallorca. Su situación y su forma circular, único en España, lo convierten en uno de los monumentos más curiosos y bellos del país.
El Castell de Bellver (Bellver significa bella vista) se encuentra situado a tres kilómetros al Oeste del centro de la ciudad de Palma y a 113 metros de altura sobre el nivel de mar, en lo alto de una colina cubierta por un extenso pinar.
ARQUITECTURA
Como decía, su planta es de forma circular. A sus gruesos muros se adosan tres torres semicirculares distribuidas de forma regular señalando los puntos cardinales, unas pequeñas atalayas y una cuarta Torre Mayor o del Homenaje, separada unos siete metros del cuerpo del castillo y conectada mediante un puente elevado que parte de la cubierta.
La construcción esta dispuesta alrededor de un patio central que presenta dos niveles. La planta baja con arcos de medio punto y techos planos de estilo románico. La planta superior con arcos apuntados y cubierta con bóveda de crucería de estilo gótico. En el centro del que fue patio de armas se sitúa un aljibe.
El conjunto se encuentra rodeado por un foso defensivo exterior. Posteriormente, en el siglo XVI, esta zona exterior se refuerza para acoger la nueva artillería, se construye el paseo de ronda y el segundo foso. Originalmente el castillo de Bellver tuvo almenas en la totalidad de su perímetro, un elemento defensivo básico en la época medieval y que desgraciadamente han desaparecido en su totalidad.
HISTORIA
Una vez conquistada Mallorca por los cristianos en 1229, Jaume I decidió defender esta parte de la ciudad de Palma construyendo un castillo. Éste permitiría vigilar toda la bahía, todos los puntos de la ciudad y la zona oeste, por donde la ciudad era más débil y se había producido el desembarco de las tropas cristianas. Su construcción no se inicia hasta el año 1300 por orden de Jaume II, rey de Mallorca, acabando los trabajos nueve años después.
El castillo fue concebido como residencia real a finales del s. XIV. En 1717 se convierte en prisión militar de numerosos soldados y oficiales franceses vencidos en la Batalla de Bailén. Pero sin duda uno de los presos más importantes fue Gaspar Melchor de Jovellanos, ministro de Gracia y Justicia bajo el reinado de Carlos IV y uno de los representantes más destacados de la ilustración en España. Una de sus salas está dedicada a este relevante personaje. En 1821 el castillo fue temporalmente convertido en fábrica de moneda. El Castillo de Bellver se usó como prisión política durante los primeros meses de la Guerra Civil Española, donde fueron encarcelados cerca de 800 republicanos.
El edificio y el bosque que lo rodea fueron cedidos por el Estado al Excmo. Ayuntamiento de Palma en 1931, que lo convirtió en sede del Museo de Historia de la Ciudad de Palma y de la colección de escultura clásica del cardenal Despuig. Al mismo tiempo, en él se desarrollan numerosas actividades culturales y lúdicas organizadas por el Ayuntamiento de Palma.