Serra Tramuntana

/ noviembre 2, 2025/ Naturaleza/ 0 comentarios

La isla de Mallorca está surcada por tres cadenas montañosas paralelas: la Serra de Llevant, las Sierras Centrales y la Serra Tramuntana. La Serra de Tramuntana o Sierra de Tramontana es el macizo montañoso más importante de la isla, y también lo es del archipiélago balear. Su nombre proviene del latín transmontanus “más allá de la montaña”, que hace referencia al nombre del viento norte o noroeste en esta zona del Mediterráneo. Este nombre derivó en la forma del castellano como tramontana y adoptó la de tramuntana en catalán.

OROGRAFÍA Y GEOLOGÍA

La Serra Tramuntana se extiende a lo largo de la costa noroeste de la isla, con una longitud de 90 kilómetros aproximadamente. Su cota más alta se encuentra en la cima del Puig Major, con 1.436 metros sobre el nivel del mar, del que dista tan solo 4 kilómetros. Pero no es la única. Existen más de una veintena de cumbres que rebasan los mil metros de altura, entre las que podemos destacar el Puig de Massanella (1.364), Puig des Tossals Verds (1.117), Puig Tomir (1.102) o el Puig de Galatzó (1.025).

No solo encontramos zonas elevadas en esta sierra. Dolinas, simas, cuevas y profundos barrancos, como el del Torrent de Pareis, con paredes verticales de más de 200 metros encañonadas, conforman esta espectacular cadena montañosa de roca carbonatada principalmente. A lo largo de toda su extensión encontraremos numerosas zonas de erosión kárstica. Los karst, rocas esculpidas por la erosión del agua durante millones de años, es un elemento característico de esta sierra. Caminando por sus montes tendremos la sensación de estar en otro planeta, o al menos en un lugar especial.

BIODIVERSIDAD

La Serra Tramuntana alberga en su flora y fauna numerosos endemismos, repartidos tanto en las zonas medias y bajas de espesos bosques como en las cotas altas más arbustivas.

El tipo de monte de la Serra Tramuntana es el mediterráneo donde predominan los bosques de pino blanco (Pinus halepensis) y encina (Quercus ilex). Estos comparten hábitat con otras especies menos numerosas como el brezo, enebro y madroños, entre otros. En las cotas altas encontramos, ya de forma más aislada, tejos, acebos y arces de hoja pequeña. El asiento o cojinete de monja y el carritx son especies muy características también de esta sierra. La estepa Joana (flor amarilla), la peonia y las violetas de montaña (flores violetas) dan a los montes una pincelada de color.

En cuanto a la fauna que podemos encontrar ésta es muy diversa: insectos, aves, pequeños mamíferos. Una mención especial merece las especies protegidas como el buitre negro, el sapillo balear o ferreret, la Timarcha baleárica o monja (ambas especies endémicas) y las diferentes clases de lagartijas balear.

EL AGUA

La Serra de Tramuntana tiene una gran importancia en los recursos hidráulicos de la isla. Estos son principalmente aguas subterráneas, que surgen al exterior en forma de manantiales. En general estos manantiales tienen caudales muy pequeños y variables. Aunque existen algunos con un caudal más importante estos son utilizados para suministro de agua principalmente a la capital o las poblaciones donde se encuentran. Hay que destacar el manantial de Les fonts de Ufanes, con afloramientos de agua de gran caudal en un corto espacio de tiempo, coincidiendo por regla general con la concentración de lluvias intensas.

Otro elemento paisajístico relacionado con el agua que podemos encontrar en la Serra Tramuntana son los embalses. A principios de la década de los 70, debido a la alta demanda de agua de Palma y su área metropolitana, se construyeron los embalses de Cúber y Gorg Blau. El embalse de Gorg Blau, el mayor de los dos, se encuentra situado en un valle entre las cimas del Puig Major y el Puig de Massanella. El embalse de Cúber se encuentra en el mismo valle, a poca distancia de su hermano mayor, pero a una cota algo más elevada.

Una de las bellezas y características particulares de estos embalses es su color verdeazulado que, desde ciertos puntos altos, podremos contemplar los días más soleados.

LA MONTAÑA DE MALLORCA

La Serra es hoy en día el lugar donde transcurre la vida de muchos mallorquines. En poblaciones como Valldemossa, Dèia, Banyalbufar, Escorca… muchos mallorquines han encontrado su lugar de trabajo y su hogar. Pero no solo sus habitantes disfrutan de estas montañas de gran belleza. En la Serra Tramuntana existe una extensa red de senderos y caminos, que en el pasado servían para comunicar tanto las poblaciones como los lugares de trabajo en la montaña. Hoy en día estos senderos, muchos de ellos señalizados, son recorridos por excursionistas y senderistas que llegan hasta hasta aquí para disfrutar de actividades en la montaña.

La Serra de Tramuntana, al igual que el resto de la isla, ha recibido al turismo como medio de subsistencia de sus habitantes. A la red de hospedaje y restauración en sus poblaciones hay que añadir una amplia oferta de actividades en la montaña, de las que el turista puede disfrutar prácticamente todo el año.

PAISAJE CULTURA

La Serra Tramuntana ha sido el lugar de asentamiento de poblaciones que, pese a las duras condiciones climatológicas, han sabido aprovechar sus recursos naturales para subsistir. Al paisaje natural de montaña se han ido añadiendo elementos creados por el ser humano dibujándose otro paisaje.

Entre esos elementos podemos encontrar los campos abancalados. Construidos formando terrazas en diferentes alturas cuyos taludes se afianzaban con paredes de pedra seca. Hoy en día muchos de estos campos están abandonados, pero en otros todavía se realizan plantaciones principalmente de almendros y olivos. Estos bancales los podemos ver muchas veces anexos a las grandes possessions y cerca de los pueblos.

Las acequias transportaban el agua desde los surgimientos hasta los campos de cultivo. En ciertos tramos donde se debía salvar un gran desnivel, los molinos de agua jugaban un papel importante. Se aprovechaba la fuerza de la caída del agua para mover las ruedas de los molinos, que utilizaban para moler el trigo en la confección de harina.

En las cavas o nevers se almacenaba la nieve que se formaba en las cotas altas de la montaña durante el invierno. La nieve se compactaba formando capas de hielo y se transportaban a las ciudades donde se utilizaba para refrigerar la comida y hacer helados.

Las carboneras son otro elemento ancestral que podemos encontrar en las proximidades de los encinares. En ellas se quemaban trozos de madera, en una combustión lenta y reduciendo el aporte de oxígeno, para producir un carbón vegetal que los mallorquines utilizaban para sus cocinas.

Este paisaje humanizado ha llevado a que la Serra de Tramuntana sea declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, en la categoría de Paisaje Cultural. Paisaje cultural que ha sido modelado durante siglos respetando la naturaleza y sus ciclos de regeneración, y que gracias a ello hoy podemos disfrutar de un entorno de una belleza singular.

FUENTES:

Geoturismo de las Illes Balears 
Serradetramuntana

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